El viaje en números

Moto: Suzuki GS 500 E 2006 (limitada a 34 c.v.)
Accesorios: Baul 44 litros, Bolsa sobredepósito, pequeña cupula
Equipación: Chaquetón y pantalón cordura, Faja, Guantes, Botas y Casco
Ropa: Aprox. para 7 días
Peso Total aproximado en orden de carga: 300 kilos
 
Días de viaje: 15
(del 5 al 19 de junio de 2006)
Provincias recorridas: 14
(Huelva, Sevilla, Málaga, Granada, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Mallorca, Cuenca, Madrid, Toledo, Cáceres, Badajoz)
Comunidades Autónomas: 7
(Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla la Mancha, Madrid, Extremadura)
Horas sobre la moto: Aprox. 30 horas
Kilómetros recorridos: 2.306 Kmts.
Litros de Combustible (95 oct.) consumidos: 116´8 litros
Promedio consumo: 5,06 litros/100 km.
Promedio coste combustible: 1´08 euros/litro
 
Gasto combustible: 126´5 euros
Gasto Barco: 231,80 euros
Gasto Hoteles: 464,22 euros
Gasto Comida, pitos y flautas: 335,48
Gasto total: 1.158 euros
 
Disfrute: Infinito
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y Día 15 (el último)

19 de Junio
 
Bueno, todo lo que empieza ha de terminar de una manera u otra y el viaje toca a su fín en este Lunes 19 de junio. Como en el resto de rutas largas, las 7:00 A.m. fue la hora elegida para dejar el hotel así que habiendo preparado el baúl (maleta) la noche anterior pagué mi cuenta hotelera y sobre las 7:15 salía del garage del Hotel con la idea de salir de Madrid a una hora que esperaba no hubiera demasiado tráfico y ya desayunaría una vez fuera de la urbe.
No llevaba mapa del extrarradio aunque por orientación espacial no me fue difícil dar con la salida a la Autovía de Extremadura, ruta elegida para el regreso pues tengo entendido que la de Andalucía tiene más tráfico tanto en la misma vía como y sobre todo para salir de Madrid. Por otra parte alguna gente me dijo que no está en demasiado buen estado… en fin, que fui por la de extremadura.
Cuando salí de Madrid (y por salid de Madrid me refiero a ver por fin un territorio sin edificios a mi alrededor) eran ya las 8:00 y como quiera que no quedaba demasiado para vaciar el depósito le dí un poco más y, aprovechando el fresquito y el descanso gané algunos kilómetros para terminar parando en un área de servicio de esas que llaman y comprobar que, igual que cuando saliera de Granada, y siendo Lunes, no había pan aun, que si quería, bollería. No me pude contener y cuando me despedía le dije al muchacho que ya llevaba demasiados días sin comerme una tostá y que esa no la perdonaba así que sin dejarse enfriar, la Susi me condujo de nuevo carretera alante y ya con cierta hambruna en mi sufrido estómago (que no hay nada como salir de mi amado sur para castigar a una bien acostumbrada panza) tiré hasta una hora y lugar en el que no se me pudiera negar tan ansiado manjar. Para ello tuve que llegar hasta la linde entre las provincias de Toledo y Cáceres, donde ya por la hora me jinqué (y perdón por la expresión) dos tostadas hermosas con su aceite, su sal, su tomate y su jamón junto a un café y cigarrillo posterior que me sentaron como debe sentar a un místico encontrarse con su adorado creador.
El resto hasta la provincia de Huelva no tiene más incidencia que una parada en la provincia de Badajoz para un nuevo repostaje, un nuevo pitillo, un acuarius y unas penúltimas tomas.
Hasta ahí todo correcto. Poco me podía imaginar que mi ya conocida impericia en la toma de decisiones me llevaría a un esfuerzo añadido y desde luego no deseado. A saber:
Ya en esa última posta que comentaba y viendo el mapa me dije que en lugar de, como tenía previsto, llegar hasta Sevilla y de ahí tomar la A-49 hasta Huelva, estaría bien entrar por el Norte y atravesar la sierra de Huelva, un camino menos rápido, desde luego, pero ya iba teniendo ganas de ver tierra conocida y de paso apretarle menos la oreja a la burra, sin excluir el placer de hacer unas curvitas en la bellísima Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
En este momento decir que para entrar en la Sierra hay 2 caminos principales, uno, que viene de Badajoz y llega más o menos a Jabugo y otro, desde Santa Olalla del Cala que desemboca en Aracena y es la ruta que se suele seguir desde Sevilla……… yo no tomé ninguno de los dos.
En mi descargo decir que pasado Mérida y como la Autovía está en esa parte en obras pero casi terminada, me ví obligado a desviarme por una carretera que no conocía, lo que motivó que no encontrara la salida que esperaba y que me llevaría a conectar con la que mencioné antes de Badajoz, por ello me fui metiendo hacia Sevilla, donde tendría la opción de tomar la de Santa Olalla o ya seguir hacia la Capital andaluza y volver por la autovía 49 pero claro, si hiciera eso no sería tan membrillo como soy así que, ya en la provincia de Huelva y a solo 75 kms de Sevilla me meto por una carreterita hacia el interior de la sierra pensando (tarde o temprano daré con un pueblo que me lleva a otro y tal, encontraré el camino), idea no mala si las condiciones de los caminos fueran buenas, pero no eran malas, eran penosas.
Mi ruta me llevó a Cala (que no Santa Olalla del Cala),…. bueno, iba a contar toda la ruta pero para el que no conozca el entorno le resultará no tanto pesado como indiferente así que en resumen diré que para llegar a Aracena, que era, digamos, mi objetivo hacia la "civilización" tuve que estar andando a 30 por hora por unos caminos que me dolían más a mi que a mi pobre y castigada moto que, después de muchísimos kilómetros sin ningún problema ni queja ahora yo le castigaba de aquesta manera, no hay derecho, lo sé.
Baste decir que ese trayecto malo de cojones me retuvo casi 2 horas, me hizo morirme de calor y hasta me produjo esa sensación chunga que da cuando vas con mucha vibración y algun componente ligeramente cristalizado de la sangre (sal, supongo, aunque yo de eso no entiendo) hace que te piquen los brazos y las piernas, ufff. Weno, que por fin llegué a Aracena, volví a llenar el depósito y tiré por el camino de Campofrío por sus curvas, sus vistas (paré como no en el mirador de Nerva (bueno, entre Nerva y Riotinto)), un lugar predilecto para mí. Disfruté como no de las sensacionales vistas del embalse del Gossan, de las cortas en Riotinto y a las 16:00 horas estaba llegando de nuevo al garage donde la Susi descansa ahora con la satisfacción, supongo, de un trabajo bien hecho.
 
Han sido 15 días fantásticos y aunque los hice pensando que ya no tendría más oportunidades y era como diría el Rey it´s now or never me he convencido de que algo parecido tengo que hacer todos los años, me siento mucho más descansado, despierto que si hubiera estado en un "all included" en Cancún, encuentro que he podido reflexionar, disfrutar, conocer más cosas y sobre todo a mi mismo, y eso sin duda es mucho, muchísimo… Solo espero en otra ocasión poder viajar acompañado de Rocío, a ver si se anima, y si no, pues solo o en compañía de otros.
 
Termino diciendo a quien haya leído todo el diario que espero le haya entretenido tanto como a mí escribirlo, que he intentado que sea lo mas ameno posible y pienso que en algunos momentos lo he conseguido (en otros soy consciente que habrá sido más serio o incluso aburrido) de cualquier modo y como última anotación, recomiendo a todo el que ésto lea a hacer, no ya esto mismo, pero sí a no desaprovechar alguna ilusión que tenga y crear la oportunidad de cumplirla. Sin duda, no se arrepentirá.
 
Un abrazo y sed buenos.

Día 14 (segunda parte)

…second round
 
Tras el paseo por el retiro seguí mi ruta en pos de buenos encuadres a través de las huertas y me llegué hasta la plaza mayor, que aun no había saludado para posteriormente bajar paseando por la ronda de Toledo, bonita calle que, ahora cuesta abajo (en el camino de vuelta) me ofreció sombra para mis piernas cansadas que se pararon, ríanse de mí si quieren, en La Latina a coger el metro para bajar una estación mas adelante. Cosas de amortizar el Metrobus de 10 viajes que era mi último día en la capital ;).
Me acerqué al hotel y habiendo comido (en el retiro) me disponía a una siestecilla cuando mi gran amigo Javi me llamó diciéndome que en breve iría desde Leganés para Madrid con Alicia, su pareja, a la que conocería por fin después de bastante tiempo y no era poca la curiosidad por saber quién había conseguido que el membrillo de Javi dejara su (nuestra) Sevilla natal por los Madriles.
Nos encontramos en Atocha y echamos unas risas, cosa que le sobraba a Alicia (al Javi ya le conocía tb esa virtud) así que en buena compañía salí de la estación para dar una vuelta y de nuevo fui conducido a las huertas donde, después de haber pasado muchas veces ésta y en otras ocasiones me enteré por Alicia que estaba una iglesia de un tal cristo de medinacelli que viene a ser algo así como el gran podé de Madriz, tomé fachada con la videocam y me abstuve de entrar en tal lugar que aun no me fío me vayan a entrar convulsiones y esas cosas propias que suceden a los santos como un servidor en tan impíos lugares de corrupción, falsedad y ostentación.
He de decir para demostrar mi santidad que como un caballero al bajar del coche de los coleguis fuíme directo a echar 2 euritos a la máquina de la zona O.R.A. esa,…. salía el ticket cuando un amable señor nos indicaba con gran acierto que era Domingo……… un despiste lo tiene cualquiera, caray… El señor se llevó el ticket ya que a nosotros no nos servía (ya era para el Lunes) y pa mi que aun se está riendo del "de provincias".
Nos llegamos a la plaza de Santa Ana (de nuevo) donde por fín (voy dejando las tradiciones para los últimos momentos, parece) me comí unos buenos calamares (a precio de oro) rebozados de tal color con una cerveza negra que combinó con ellos mejor de lo que esperaba. Compré allí mismo (recuerde quien ha leído desde el principio que alli estaba el Teatro Español) la entrada para la obra y tras dar otro pequeño paseo y despedirme de mis sonrientes amigos me tomé un refresco para hacer tiempo y me introduje en la Sala Alternativa del teatro español…
…oh! sorpresa, la vida te depara a veces ésta. Cuando entré resultó que el antíguo café que convirtióse en sala alternativa seguía siendo tal. Así pues la actuación estaba "integrada" en el espacio. Me gustaría describir con precisión lo original de la puesta en escena pero temo que salvo que se vea por uno mismo y se sea aficionado a este arte no lograría exponerlo con la deseada exactitud, así que solo diré que fue como si actuaran en mi propia salita, junto a mí, el sofá donde me siento es mi butaca, la mesa es ya escenografía (claro que en una mansión).
Bueno, efectismos aparte la interpretación fue magnífica y la obra, con muchas reminiscencias a otras clásicas del género entre las que reconocí La Gaviota de Chejov y la curiosamente cercana Tres Sombreros de Copa de Miura estuvo cargada de eso que no hay que explicar pero te hace sentir bien. Belleza.
Salí dando tumbos, como no podía ser de otro modo, emocionado y echando cerrojos mentales mientras me dirigía a Opera a tomar el metro a este viaje que ya iba acabando como todo, poco a poco. Al día siguiente, tocaba regreso.
Pero eso es otra historia.

Día 14 (parte I) es que es muy largo

18 de Junio
Ya tocaba paseo, y del bueno. Madrid no se merece menos.
Me levanté no demasiado tarde y tomé el metro para dirigirme a mi primer destino.
Cualquier madrileño al que le diga que éste no era otro que Aluche quedará pensativo (si es que tiene esa cada vez menos popular costumbre).
Ciertamente el motivo es puramente nostálgico pues desde que era bien pequeñito he pasado mis veranos y otras fiestas de guardar allí y no puedo pasar por Madrid sin observar los cambios que en su piel se van produciendo. El paso del tiempo, no en los seres orgánicos, sino en los objetos, entornos o personas (que si, que son seres orgánicos pero no en ese contexto…bueno, yo me entiendo), en fin, que no digo me obsesione, pero sí que me produce cierta fascinación, así que, nuevamente, como hiciera en otros tiempos y cada vez que voy a esta ciudad, me bajé en Metro-Aluche para recorrer paseando mi querido estanque comprobando que, cual final del Springsteeniano "The River", ahora "está seco", aunque allí seguían los bancos y piedras bombardeados con firmas que jurarían que eran las de siempre, allí seguía el Muñoza con sus papas bravas, los "frutos" Víctor y la heladería, el bar Mira Madrid también seguía en su esquina, el Copasa donde íbamos de pequeños mi hermano y yo con el Ubal (quiero recordar que a robar pero igual lo he soñado, con frecuencia los recuerdos de niño se magnifican con la fantasía que se le daba).
Pero ya no estaba allí la tienda de lanas (que supongo que vendería más cosas pero para mí era una tienda de lanas), con sus ventanales redondos y enmarcados en madera clara cual ventana de agujero-hobbit, y sus lanas, sus ovillos de múltiples colores colgados…
No quise pararme más, sí, era la plaza, la mía, pero al tiempo era como a esa antígua novia que hace tanto tiempo que no ves que cuando la ves aparecer lo saludas así de lejos y sigues tu camino…. ese tiempo pasó. Y yo también seguí camino Tembleque arriba hasta Metro-Empalme para retornar al centro. Mientras esperaba la máquina y observaba a una oriental que a su vez me observaba a mí se me perdió la vista y el sentido pensando en qué mas cambiaría la próxima vez que vuelva al barrio. Pensaba que por mucho tiempo que pase siempre habrá algo, una esencia, que permanezca igual…… después algo me susurró, quizá fue el barrio mismo, que si él pudiera hablar me diría varios años después que soy yo el que no tengo rastro del que fui.
Puede ser, le contestaría, pero yo soy orgánico, lo mío es entrópico, lo suyo sí tendría mérito.
No volvió a susurrarme nada, no se puede ser tan cínico, hasta tus propios pensamientos te abandonan.
El ruido ensordecedor (aunque esa parada sea al aire libre y algo se escape al infinito) del metro me recordó lo que vendría a continuación, vuelta al centro y gran paseo en un doble objetivo.
La primera parte, a saber y resumiendo que ya he divagado mucho, Plaza de oriente, callao, opera, gran via, alcala, cibeles, puerta de alcala y alrededores lo hice fundamentalmente tras el objetivo de la Samsung VP d301 pues era cosa conocida y sobre todo quería tomas para el vídeo montaje posterior, aun así disfruté nuevamente de la grandiosidad de la arquitectura neoclásica de las fachadas fantásticas de la gran vía y andando y grabando llegué al Parque del Buen Retiro donde me relajé y me senté a escribir diario, comer y beber, fumar y disfrutar del momento. No escatimé tiempo y lo dejé discurrir tranquilo, al ritmo que él quisiera que los relojes, pese a lo que comunmente se cree, no han conseguido atrapar y dar una cadencia homogénea a algo que es tan relativo como…..él mismo.
Percibí, no os quepa duda, como se fue ralentizando entre las volutas de humo que salían de mi boca tras la visita guiada que les había obsequiado desde ella misma hasta mis alveolos pasando por tráquea, laringe, sin pagar entrada en la epiglotis e inundando bronquios y bronquiolos para volver a salir tan suavemente como entraron.
Cuando veo una campaña anti-tabaco donde muestran unos pulmones pútridos no es nada comparado con la belleza que imagino de las razones por las que quedaron así.
Es como enseñarme un cuerpo en descomposición y decirme, ojo! la vida es un peligro, te puedes morir, no nazcas….. mmm, lo siento, este ladrillo lo será aun más pero he de poner aquí y en este momento un poema de Konstantínos Kaváfis llamado Ítaca
 
"Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas."
 
 
…continuamos

Día 13

17 de Junio
Estaría feo que empezara el relato de este día sin recordar que en la víspera me llamó por teléfono el PALANGANA para darme la bienvenida a Madrid y anunciarme en un acento que ya iba echando en falta que "el tiempo está saborío", me llamó también Carmen (KRK) para lo mismo y mantenerme en contacto de en lo que se fuera quedando, que en principo estaba verde. Fue un bálsamo pues desde mi partida de Mallorca no encontré manera de entrar en Internet y ya me veía creando amigos imaginarios cual Russell Crowe en su oscarizado film. Ya al día siguiente, el que nos ocupa, me levanté tarde, descansado y ciertamente emocionado por lo que acontecería, a saber:
Conocer en persona a muchos colegas a los que tenía unas ganas enorme de echármelos de frente, volver a ver a otros (KRK y Alberto ya que el bueno de Samuel no podía quedar) y compartir con ellos tapas, bebidas, risas y kilómetros.
Salí del Hotel sin noticias de Gurb y aun en la puerta me llamó un ser llamado Talki para informarme en buen Madrileño de que una primera posta tendría lugar en Vallecas, Avda. de la Albufera 256 para más señas. Ofrecióse gentilmente, ya que uno es de "provincias" a pasar a recogerme si era necesario pero yo, como buen español y sin tenerlas todas conmigo le dije que allí estaría por mis propios medios. Así que cual boomerang entré padentro de nuevo a por el casco y chaquetón, olvidando algo que tendrá su importancia algunos párrafos más adelante, verbigracia, guantes y pantalón de cordura.
Salí pues sin desayunar pero con hambre de muchas cosas como ya he dicho más arriba y, gracias a las buenas indicaciones que me hiciera Talki llegué sin problemas al lugar indicado donde me esperaba un ex-alcalde de marbella al que reconocí al instante junto a un tipo con un gusto exquisito a la hora de elegir nueva montura (ya que con anterioridad no había tenido tanta habilidad :p).
La alegría era mayúscula. Empezaba a formar parte de una de las reuniones que tanto he visto en fotos con envidia de la cochinorra desde Huelva.
Al poco apareció Scooter (ahora A) con su Burgman 400. Yo parecía un reportero de España Directo con mi cámara inmortalizando a jinetes y monturas cuando aparecieron en coche KRK y Alberto (con signos evidentes de marcheta reciente) a los que ya conocía de su visita a Punta Umbría el verano pasado. Charlando charlando llegaron Sugart y Marisa en su Burgui 125 (que tiraba lo suyo con 2 ocupantes) y ya emprendimos la marcha hacia Fuenlabrada. Destino: La Santa Sed, sin más complicaciones que un despiste por mi parte al quedarme en un ceda el paso algo desorientado. Afortunadamente Scooter estaba al quite y, mientras KRK y Alberto desde atrás me hacían señales lo ví parado esperándome y seguimos sin problemas.
Cual fue mi alegría cuando descabalgamos y ví corriendo 2 manzanas a lo lejos a Gargamel con severas y visibles contusiones…. no cabía duda, Papá Pitufo andaba cerca, el bueno de Denver se unía allí al resto con su sonrisa perenne y su cabellera alba.
Ya dentro me obsequiaron los presentes con una opípara comida a base de buenas raciones de los más florido de la gastronomía madrileña, excepción hecha de unos callos que se pidieron pero son calurosos y no suelen salir a la calle en verano y un cocido que no había lugar pues nuestras monturas ya tienen suficiente empuje como para necesitar "ayuda adicional". Entre risas y charlas apareció en escena Nueve11, el décimo integrante de un grupo de personajes de la ostia.
Comentamos que el tiempo al final no estaba tan mal como lo pintaban, que era una pena no salir a rodar y quiero recordar que fue Scooter el que, en un arranque de liderazgo rutero tomó el móvil y llamó a Mefis, y con una maestría digna de alabar dijo algo así como "oye, que digo yo que vamos a tu casa a tomar café………que?…… que como queramos?….. que vamos pallá……". Así se monta una ruta, al pobre de Mefis se le presentaba, como quien no quiere la cosa, una patrulla de gente de mal vivir en su humilde morada, sita en El Molar.
Así que levantamos el campamento y, sin dejarme pagar ni un céntimo los compañeros, salimos y fue cuando, creo recordar que Scooter, me hizo entrega de la camiseta commemorativa de LAGARTIJOS´06, con una grandísima ilusión por mi parte. Obviamente no podré decir "yo estuve allí", pero me hicieron partícipe del evento, fotos hay que lo atestiguan.
En ese momento se despidieron DENVER y TALKI pues otras tareas los reclamaban y el resto del grupo partió bajo la atenta mirada de MARIAISABEL que, con mi cámara iba filmando desde el coche escoba y haciendo comentarios junto a KRK que me hicieron descojonarme de risa cuando ví el resultado (esperad el montaje chicos, no tiene desperdicio).
En estos momentos solo 3 personas conocen el por qué ocurrió lo que ocurrió, y me refiero a los momentos en los que temí por nuestra integridad física.
Para que lo entendáis, amigos moteros, todo el arte que tiene el amigo Alberto para el baile genera en proporción inversa habilidad para el cante. O lo que es lo mismo, un grillo debajo de una piedra canta con más acierto que el caballero de la perilla Quevedesca. Así que, con los coros que le hacía Carmen fue amenizando nuestro camino al Molar al tiempo que iba generando nubes tormentosas, rayos y truenos. No contento con el envite que el cielo les hacía, redoblaron sus cánticos hasta conseguir lo que ocurrió. Que nos cayera el cielo encima con toda su fuerza empapando las partes del cuerpo no protegidas por la impermeabilidad. Las viseras se nublaron, los vaqueros se mojaron, los moteros se acojonaron, por qué no decirlo y paramos en tropel en la primera parada busera que vimos consiguiendo que la chica que, solitaria esperaba el transporte público que la dejara en su destino, soltara una caquita al ver a toda la tropa parar frente a ella y ocupar su espacio con, pensaría, quién sabe qué aviesas intenciones.
Mientras tanto, una pareja dentro de un coche se descojonaba a nuestra costa y hacía chistes traviesos acerca de supuestos "vaqueros de agua" y, lo que es peor ¡seguían graznando (que no cantando)!.
Por fin el cielo nos quiso dar una tregua y, NUEVE11, gentil se ofreció a llevar en su coche (pues también enlatado iba) a Marisa (Sugart girl) y sin demasiados contratiempos llegamos al Molar, donde un enorme monstruo salido de algún relato de Edgar Alan Poe nos esperaba. En mi vida he visto un perro tan grande, Trueno. A ese nombre responde y tras babear a diestro y siniestro (la buena de Marisa se llevó un regalo bastante sospechoso) se me permitió el placer de conocer por fín al auténtico Mefistófeles junto a su bella familia, Yolanda, esposa ella y los pequeños, ambos guapísimos, sin duda salían a Yolanda pues en nada se parecían al Guitarra de Estopa (:p).
En su bonita casa echamos unos cafeles, unas risas y unas fotos y, llegó el momento de despedirnos y partir.
El proceso fue bajo la modalidad de "mariquita el último" o "cada mochuelo a su olivo".
Afortunadamente los cantores de viena Alberto y KRK se compadecieron de mi humilde persona y me escoltaron hasta la mismísima puerta de mi Hotel, guardándose de efectuar cambios de carril pensando en mí y adecuando velocidad cosa que, ahora en serio, os agradezco enormemente pues me hubiera resultado prácticamente imposible llegar a mi destino entre esa maraña de cambios y desvíos en vuestra odiada M-30. Gracias de nuevo.
Llegamos pues sin más contratiempos que un poco de lluvia que lanzó algún golpe de aproximación pero ningún directo, un periódico estuvo a punto de estamparse contra mi casco pero en el último momento se lo pensó mejor y me dejó tranquilo, que bastante tenía ya.
Al fin me despedí de mis salvadores, devolviéndole a Alberto los guantes que, amablemente me había prestado para el viaje de regreso.
Aprovecho este momento para volveros a agradecer vuestra hospitalidad, me sentí genial entre vosotros. Sois fantásticos y espero con ansia el momento de volver a dar la cara por la Capital o recibiros como os merecéis en mi tierra. Hasta entonces, un abrazo a todos, los conocidos y los que no pudieron asistir. Ya habrán más ocasiones.
Ni que decir tiene que basta un renglón para lo que hice a partir de ese momento.
Aparcar la moto en garage. Subir a la habitación. Ducharme. Acostarme. Tele hasta dormir. Buenas noches.
Eso, que buenas noches
 
Añado "extra" del DVD del viaje, Rodando Bajo la Lluvia ;). Lo habéis leido, ahora lo podréis ver. 😀 😀 😀
 

http://video.google.com/googleplayer.swf?docId=-132594426368420865&hl=es

Día 12

Ayer, acojonéme sobremanera. En la víspera del regreso, con el recuerdo aun del horrendo viaje marítimo, llegó por poniente una tormenta de verano que, entre raoys, truenos y un viento que hizo correr a turistas y comerciantes en s´arenal me pusieron de corbata mis amadas gónadas, tanto por la posibilidad de otro viaje malo (en esos momentos la situación era marejadilla a marejada) como por la probable suspensión de la salida del barco y sus consecuencias, con el hotel madrileño ya pagado y tal.
Finalmente todo quedó en un susto pues gracias a la naturaleza de esas tormentas estivales, y aunque la noche siguió tormentosa, el viaje en la mañana fue tranquilo y rápido (esta vez sin escala ibicenca).
Los marinos saben bien y han popularizado la sentencia "después de la tormenta siempre viene la calma", más acertada en la mar que en los matrimonios.
Compartí camino con mi primita que se quedó en Valencia ese finde mientras que yo, tras un café de despedida partí a Madrid con ganas de kilómetros ruteros.
La autovía es muy buena y con una parada de respostaje y comida a base de gazpacho andaluz (bebido, como tié que ser) y pollo asado al microhondas :S llegué a Madrid para descubrir que, efectivamente como me habían comentado, está levantada por todas partes. Por primera vez en todo el viaje me tuve que poner seriamente alerta a la circulación, pues si bien las calles y circunvalaciones son una rally lleno de obras y desvíos, el personal conduce, con perdón, con el puto culo (bueno, hay de todo pero en absoluto te puedes fiar).
Aunque legué bien y pronto al hotel, en la puerta de Toledo y con el mismo nombre. Hotel que, como el Granadino, era céntrico, antíguo pero cuidado y limpio y, of course, con garage (esta vez me tocó pagar, no todos los días es fiesta).
Llegué cansado y solo me permití un pequeño paseo por el centro, ópera, sol, sevilla, todo en obras y llegué a un rincón que me encanta cuando entras por la calle Príncipe o del príncipe como se le quiera llamar y aterrizas en la plaza de Santa Ana, donde me esperaba el Teatro Español, para con una revista con la amplísima oferta teatral de esta ciudad seleccionar la obra que, si todo va como espero, veré el Domingo…
…curiosamente en la contraportada de la revista venía una oferta que rezaba
"Pide tu menú Gigante y te obsequiamos con otra hamburguesa igual, válido en Burguer King Alcalá 80, 24, etc….."
Como diría aquel con voz ronca y cachetes a lo perrito pachón, "es una oferta que no puedes rechazar".
En metro, más por nostalgia que por pereza, pues no está a mas de media hora a pata Callao, con el iconográfico e inmortalizado en la gran pantalla cartelón iluminado de Sweppes, de la Puerta de Toledo, decía, en metro me dirigí al cuartel general y, habiendo cenado bien (bueno, rico más que bien), me acosté pues necesitaba descanso para la revuelta y algo peligrosa jornada que me esperaba en el penúltimo día de viaje.
Y ahora lo dejo que tanto escribir me está privando del paseo que en el buen retiro me dispongo a hacer.

Días 6 a 11 (Resumen Mallorca)

10 al 15 de Junio.
Bueno, aunque ésto es un resumen de las jornadas 6ª a 11ª tengo que empezar por donde acabé el día 5º.
Ibiza.
Solo para decir que la escala Ibiza-Mallorca ha sido el viaje más penoso, horrendo, ingrato y calificativos similares que dejo a la imaginación del aburrido lector (porque hay que estar aburrido para leer ésto ;)). Vaya por delante que éste que escribe no se marea fácilmente, que se ha encontrado comiendo paella de pié tan ricamente sobre una goleta bamboleante. Pero aquello fue increíble. Imaginad estar en el Galeón Pirata de la feria………..con 2 horas por delante.
Baste decir que después de un buen rato de aguantar el tirón entre sudor frío, lividez de cara, etc, perdí todo rastro de orgullo y, apoyado un codo en el lavabo, hilillo de baba de mi boca al fondo del mismo, llamé a Juan tantas veces como puede permitir un estómago tan vacío como indignado.
Hasta que no desperté al día siguiente y me metí las tostadas reglamentarias con sobrasada de casa de mis abuelos no se me pasó el mal rollo. Uff.
En fin, contado ésto decir que la isla la encontré tan maravillosa como siempre. Aun no alcanzo a comprender cuan desconocida es esta isla para los propios españoles (cosa que los frikis alemanes hace tiempo descubrieron).
Realmente la isla es un pequeño país, con su poderosa sierra tramontana, su dorada campiña, sus olivos ancestrales, sus maravillosas, verdes, transparentes e irresistibles calas, sus playas de arena blanca blanca. Su capital, Palma, histórica, monumental y noctorna, por supuesto, con una playa limpia que no me produce tanta envidia como ira para con los señores onubenses que han permitido y hacen de la nuestra una mierda nociva, sucia y asquerosa…. así nos va.
Bueno, volviendo al resumen diré que estos días los he pasadon en calma, en familia, con mis queridos abuelos, tíos y mi prima yoli con la que he tenido la suerte de coincidir tras varios años sin vernos (y como pasa el tiempo eh prima?). ¿Qué me queda de allí?. Aparte de la alegría de ver a los míos tan bien como siempre (hasta mi abuelito, que las ha pasado bien canutas está mejor de lo que esperaba. Y mucho mejor que va a estar, es fuerte el Colás).
Me queda el descubrimiento que me hizo mi tía Espe de un restaurante "vagón comedor" COJONUDO, en la lonja, tanto por el lugar como por la cocina. Me queda la nueva casa de la tía Juana, con un patio que sería la delicia de mi padre, el bañito en la piscina del casón de mis tíos Laura y Pedro, la paella tan obligada como deseada en ca´n Pep Serra, en la preciosa Colonia Sant Jordi. La rutita motera por Alcudia y la costa este, las sesiones de Golf con Pedro que, supongo más por amor de tío que por objetividad, dijo que no lo hacía mal para ser mi estreno (mejor la madera que el hierro, eso si) y, como no, la partida de dominó con la presencia inestimable y habitual del tío Tiago, amante conocedor de la cultura e idiosincrasia balear, más taciturno que de costumbre por lo que se sabe pero poco a poco todo se cura y el mundo sigue girando con los que quedan…
Me quedan más cosas, muchas más. Pero como quiera que ésto es un resumen y ya llevo cierto atraso en el relato aquí lo dejaré que lo demasiado largo siempre es pesado para quien no lo ha vivido como un servidor, de lo último, me alegro.
Y de qué manera.