Canadá 2017. Día 13. Agua y neón

2 de Julio. Tras dos días y medio paraíco recuperamos el coche para poner rumbo al nuevo destino. Niágara falls o, lo que es lo mismo, las catarátas del Niágara, río que viniendo del sur, creo recordar que de otro de los grandes lagos, el Erie, desemboca en el Ontario que a su vez desagua en dirección noreste por el río San Lorenzo del que he hablado durante todo este viaje y del que habré de hablar aun una última vez, ya que riega Montreal, sigue hasta Quebec y allí empieza a ensancharse paulatinamente convirtiéndose de río a golfo y de éste a océano atlántico. Pero retrocedamos de nuevo a ese pequeño río entre los grandes lagos Erie y Ontario, el Niágara. Recibe un caudal tremendo y, sinuoso a la par que corto, en un recodo encuentra el monumental desnivel que produce las tan famosas cataratas. Una cosa que me sorprendió cuando bicheé el destino es que la caída es de sur a norte. No sé por qué pero en mi cabeza siempre había estado la idea de que era al revés, aunque basta con mirar el mapa para darse cuenta de hacia donde desemboca el río con lo que no queda otra.

20170706_024554Hecho el párrafo geográfico, un mero apunte político. Dicho río y por ende las cataratas marcan la frontera entre CANADÁ y USA, entre Ontario y Nueva York.

DSCF9025Afortunadamente, y aunque se podría pasar de un lado al otro por un puente de peaje y pasando los lógicos trámites, desde nuestro lado, el canadiense, se ve mejor, básicamente porque caen “de frente” y en la misma orilla (americana) hay instalado un mirador suspendido para poder observar lo que desde Canadá se ve de fábula. Es como si quisieras ver tu propia fachada desde tu ventana, pues hay que hacer un gran balcón. Nótese, por cierto, que hablo en plural, porque las cataratas realmente son 2, ya que la gran isla de la cabra (goat island) separa la caída formando una catarata lineal, y otra en forma de herradura, esta última la más iconográfica de ambas.

Joer, cómo se nota que me quedan horas en el avión, el rollazo que estoy soltando. Bueno vamos al diario diciendo que cuando planificamos el viaje dudamos entre hacer una noche en Niágara o hacer una excursión desde Toronto, ya que está a una hora y cuarto aprox. Al final decidimos hacer noche y fue un acierto, ya que nos permitió ver el espectáculo nocturno. Pero antes contar que el viaje fue rápido y tranquilo, la salida y despedida de Toronto, que yo presumía pesada ya que atravesábamos todo el centro, fue curiosamente plácida (cierto que era domingo sobre las 9am y la ciudad aun no iba a ritmo), el resto hasta casi entrar en la población de Niágara falls bien y allí lo normal, un poco más jaleoso tratándose de una “minivegas”. Nos alojábamos en un motel muy bien situado, ya que estaba en una zona, digamos alejada del barullo, pero a un corto paseo del mismo, osea, perfecta. Llegamos muy pronto, si atan cabos con la información ya presentada, y el check in era a las 15:00 así que preguntamos si podíamos dejar aparcado el coche en el motel, que yes, y nos fuimos del tirón a las cataratas pasando por Cliffton Hill. Ezo que eh? Pues las mencionadas minivegas. Una avenida, un par de manzanas llenas de los más estrafalarios locales de “diversión”, comida, entretenimiento, todo bastante grotesco y chirriante. Welcome to northamérica style!!!. Coronado, como no, por un casino (que después descubrimos que eran dos, uno allí y otro en la otra punta del lugar, que después comprobamos que era uno, ya que ambos edificios eran el mismo casino, hecho descubierto al pillar las 2 fichas de 5$ pa mi colección, pero no adelantemos acontecimientos.

DSCF9007DSCF9005DSCF9069Pasamos el Cliffton Hill con sus múltiples atracciones incluyendo una noria de considerable tamaño y continuamos hacia el paseo fluvial desde el que apareció la primera catarata. Cierto que, como comenté tiempo ha en Quebec, no es tan alta como la de Montmorency, pero desde luego en espectacularidad no hay color, es un prodigio de la naturaleza del que no te cansas de observar y fotografiar. Resulta además muy hermoso la cantidad de aves que vuelan por la zona. Paseamos durante un buen rato parándonos a cada instante por el larguísimo paseo, embelesados tanto por ésta como por la más espectacular en forma de herradura que a medida que avanzábamos se agrandaba en la otra punta. Bajo ellas, en el río, barcos y barcos transportaban como sardinas a turistas de colores. Rojos los que bajaban por Canadá, y Azules los de USA. Obviamente iban con un chubasquero de plastiquete que les cubría el cuerpo entero. Asimismo ambos abismos tenían su interminable cola de sardinillas que esperaban su turno. Sinceramente es algo que me cuesta entender, la gracia de pagar por meterse ahí a no hacer nada. Estar quietos unos contra otros recibiendo agua a mansalva sin poder hacer una foto o sacar el pescuezo sin temor a convertirte en un wan tun dentro de un bol de sopa. Pero bueno, supongo que para quien lo hace tendrá su encanto. Lo que sí debe resultar guapo es estar en uno de los helicópteros que por el cielo mostraban a los clientes una perspectiva, seguro, inigualable.

DSCF9011DSCF9015DSCF9029DSCF9013DSCF9041El paseo era, a esa hora, bastante poco concurrido y gastamos tiempo (recordemos que también esperábamos por nuestro check in motelero) y llegamos hasta el final.. Oh my..!! La gran catarata salía prácticamente debajo nuestra e hipnotizaba. Sin duda merece la pena ir allí por estar simplemente 5 minutos embelesado mirando como cae el agua ahí mismito.

20170702_114858DSCF9079DSCF905520170702_114646De vez en cuando un pájaro pateocinado por red bull, quién sabe con qué intenciones, se lanzaba en picado en paralelo al agua. Ah!! Se me olvidó decirlo, en el camino, más o menos de mitad para adelante, y aunque está bastante alto con respecto a los saltos, es tan potente la fuerza que literalmente está lloviendo en un radio de 300metros. El calor hacía que recibir el spray fuera un gusto, pero aun así no te podías parar mucho y por supuesto el chambergo calado y la cámara oculta.

DSCF9042Una vez disfrutado el camino emprendimos la vuelta, esta vez abandonando el paseo y tirando por una avenida paralela interior. Objetivo, entrar en el casino (el que dije que estaba al otro lado del “parque de atracciones”) para conseguir mi ficha de rigor. Como la idea era ir al otro por la tarde y pillar la ficha echando unas ronditas al black jack aquí no quería cambiar dinero, pero no deseaba asimismo tirar de los fondos viajeros para estos menesteres particulares, así que no tenía claro cómo proceder. Finalmente decidí sacar lo que invertiría la tarde y de ahí comprar simplemente la ficha. Pero oh sorpresa! Las tarjetas no están habilitadas para sacar en cajeros de casino (ya me ocurrió en Singapur) así que me veía en un aprieto. No iba a volver allí más y no me quería quedar sin la ficha (en ese momento no tenía ni idea de que eran el mismo casino) pero… no os he hablado ya hasta la saciedad de nuestra suerte?? Estoy haciendo la última intentona en el cajero y veo a Luk dirigirse cual ave rapaz a una cosa azul que hay en el suelo en una esquina…se agacha y viene reluciente con un billete de 5 pavos!!!! De película! Aquí tienes tu ficha, dice mientras me dirijo a una mesa y lo pongo encima mientras el croupier me mira con cara de “este tio qué hace?”. Le digo al jefe de mesa que solo quiero una ficha de 5 para mi colección a lo que, todo un detalle, le dice al croupier que me de una buenecita (no muy gastada). Y ahí que nos vamos del antro de vicio dejando a la senectud de medio estado dándole a la manivela más contentos que un san luis en busca, ya por la hora, del papeo.

DSCF9061En este momento añadir que es el penúltimo día de viaje (o antepenúltimo si contamos con la vuelta aeroportuaria) así que llevamos cierto control de gastos para evitar sacar excesivo cash que luego al cambiarlo a euros nos soplan una barbaridad. Osea, que prescindimos ya de restaurantes propineros de sablazo y vamos al guarreteo… No lo dije, pero también observé en la efervescencia de colorines zone, un burguer king coronado por un monster of Frankenstein que me llamaba, a estas alturas ya nada se puede ocultar. Luk no estaba por la labor así que intentamos hacer un apaño mixto pero todo olía a guarrería, así que optamos finalmente por la guarrería conocida, y el whooper de nuevo fue umo conmigo (menos mal que los lotes de andar que nos pegamos viajando lo compensan, porque si no vuelvo en sillita eléctrica, realmente en norteamérica comer barato casi siempre tiene un altísimo coste en salud, preocupante) una alternativa barata y sana son los Delis, donde puedes pillar al peso para llevar caliente arroces, verduras, carnes elaborsdas, aparte de ensaladas y tal. Lamentablemente en Canadá, o al menos las zonas visitadas, al contrario que USA, no abundan esos lugares.

DSCF9004Whooper, decíamos, y al motel. Check in y breve descanso al tiempo que hacemos idem pues el lugar no es muy grande y el plan de la tarde es el comentado de casino para, ahora sí, echar unas partidas y obtener la segunda ficha, y pasear a la puesta de sol de nuevo a las cataratas para, a las 22:00, disfrutar de los fireworks o fuegos artificiales.

Entretanto estando sentados a lo Me llamo Earl en la puerta de la habitación aparece un coche y se baja un tipo diciéndome nosequé, pa mí que venía bajo el influjo de la budweisser, no le entiendo nada hasta que por señales pillo que está haciendo referencia a mi camiseta de star trek, ah! total que se bajan otr@s colegas unos suben a otra habitación y bajan con birras y se montan enfrente una velá a la fresca, nos presenta a su mujer, que por cierto con tó la naturalidad de mundo… can I..your bath? ..-sure! To the left.. y se hace un pis en nuestro baño.. el tipo la mar de simpático, la verdad, aunque para ser sincero le pillaba una palabra entre 10 y me iba haciendo a mi bola la idea de lo que contaba, su mujer nos dice incluso, haciendo señas, que el mozo blablabla , no para, parecía andaluz, aun siendo un típico obrero fornido de nueva escocia. Total, que terminamos hablando de curro, viendo las fotos de su niña, saludando a los colegas y deseando, cuando nos fuimos, no encontrarnos con la pandilla que, en su buena intención, estos nos llevan de fiesta. La gente que te encuentras en estas escapadas (casi) siempre te dan recuerdos alegres. (Hemos tenido otros como Jean, una venezolana simpatiquísima en Toronto donde comoartimos un cigarro y media hora de agradable conversación) las charlas en francoinglespanish con Sharon en Quebec, o las conversaciones con Elisabeth, la regente del hotel de Montreal, francamente interesada en todo el tema de la minería de la cuenca a raíz de comentarle la anécdota de RioTinto, ya que siendo chilena tenía la cultura de la mina en la sangre. En fin, estos ratitos son los que hacen que viajar sea la mejor de las formas de invertir tu tiempo y tu dinero. Viajar y comprender lo pequeña que es nuestra realidad es diréctamente proporcional.

Por donde iba?? Ah si!, el casino. Camino del Bking saqué 200$ de un cajero en la calle con la idea de perderlos a cambio de mi ficha deseada. Pero la suerte es una onda, ganar al black jack es fácil, lo importante, la clave en cualquier juego de apuesta es levantarte cuando debes, y no cuando quieres. Si me permitem seguir filosofando, cualquier inversión o apuesta sigue el mismo patrón. Decide cuánto vas a perder, asúmelo y juega, lo mismo es black jack que wall street. Que pierdes, vale, era lo esperado, que ganas, levántate y haz efectiva la ganancia. No hay más. El otro día discutía con uno acerca de los bitcoins, al hilo de “en x tiempo he ganado tanto…” ¿has vendido? No? Pues no has ganao NADA. Como el que tiene una casa que ahora “vale” tanto. No vale nada hasta que lo echas a la buchaca. Cuánta gente hay que tenía X, se revalorizó (“ganó”) 3X y no “se levantó” pensando que siempre es parriba. Al final de la X se llevó un palito y gracias.

Bueno, nuevo tochazo que nada tiene que ver con el diario salvo porque la onda iba parriba, porque dio la casualidad, y en 10 minutos me dije, ámonos que nos vamos!! Mis 200 al bolsillo, conseguida mi ficha y otros 60 pa algún caprichito. Salgan, huyan! la sagaz Luk, yo ni me di cuenta, me dice al levantarme, pa mí que es la misma ficha no?- Ah si?, ja! Pues es verdad! Con lo que todo el jaleo no sirvió más que para que la suerte me sonriera con esos 60 (no más de 40eurillos) de ganancia y los 5 en cuestión fueron a parar a la croupier, por ser la mano que mece la cuna. Chim pun, a las cataratas! Con mucho tiempo de antelación ya que en el plan previsto no se contaba con tan fugaz paso por el pecaminoso lugar, así que un lento paseo de nuevo viendo cambiar los colores tanto del cielo como de las catararas, ya que las iluminan al caer el sol, y ya que vemos que las fuerzas del orden empiezan a colocar un perímetro de seguridad en una gran zona del paseo, y que más atrás en um césped muy grande empieza a “acampar” el personal allí que nos achampiñonamos nosotros también a la espera del polvoroso evento.

DSCF9081 Sobre las 9:30 empiezan allende la frontera, es decir, en USA a salir cohetes así que nos acercamos al borde y vemos la lejana competencia. En mi infinita inocencia le digo a Luk, mira, en USA empiezan media hora antes para no pisarse y que a ambos lados del húmedo enclave se disfuten fireworks por partida doble….y un mojón, terminó el canadiense y aun estabam metiendo tralla los de Trump. Eso sí, cuando, ckmo canta Sabina, nos dieron las 10, comprendimos la razón del perímetro de seguridad.. jamás he sentido unos fuegos tan cerca, parecía que te iban a dar y desde luego su corta duración fue compensada con la espectacularidad de las miniondas expansivas, un buen recurso ya que esta movida la hacen todas las noches. Lo que no sé es cómo se lo montan al otro lao… más tarde recordé lo que les gusta “la pólvora” donde las barras y estrellas…

20170702_21433420170702_22020420170702_220208Con el último kaboom! Pusimos pies en polvorosa nosotros, y miles más como nosotros, así que se formó un embudo donde los juguetitos que ni la feria de abril, nuestro camino era claro. A dormir. La mañana siguiente el deapertador sonaría temprano porque el destino era Cornwall, a cercanos 100km de Montreal, y por eso elegido ese lugar sin atractivo donde hacer última noche para check out a la siguiente del coche y avión pero por el camino, donde había que desandar Toronto y de allí al este, teníamos una última excursión, todo medido al milímetro para que los tiempos cuadraran. Se podría? Lo veremos en el próximo y último pero ya a estas alturas sabéis de nuestra flor… coño, si hasta mi adorada consorte se llama Lucky..

 

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