European Tour. Día 10

Auf wiedersen Nürnberg! Que nos vamos a la capital Bávara, a München, a unos escasos 170 kmts. Se prevé una ruta rápida, solo retrasada un poco por varios atascos en las proximidades de la urbe. Pareciera que son provocados por pequeños accidentes, pero nos damos cuenta que no, que sólo son reducciones de velocidad periódicas donde, los veloces kamikazes crean el tapón y de paso, nos regalan la visión de un bonito crash moment en cada una de ellas. Nada de importancia que no arregle un buen seguro.

 

Anyway, nos plantamos en Munich y encontramos con rapidez el hotel donde hacemos un rápido check-in (estamos teniendo suerte y en todos los hoteles tenemos disponible la habitación antes de la hora) y tras un rápido garbeo por si hay sitio en la calle para aparcar gratis (las dudas que no me aclaran los viandantes que, aquí ya el inglés escasea hacen que desista y no tengo claro que “frei” es en deusche polisémico como el inglés “free”) y finalmente lo meto en el parking del hotel.

 

Hoy es temprano y ya estamos listos para la ciudad. Prima!!. Como el hotel no está en el centro vamos a coger nuestro primer U-bahn (metro) hasta el meollo y el primer momento del día. Qué tíquet coger? 20.000 botones que más o menos se pueden deducir pero el asunto es que va por zonas (círculos concéntricos al centro) y no tenemos ni idea de en qué zona estamos ergo, para cuántas zonas ha de ser el billete. Después de mirar unos mapas que poco me aclaran donde se ven las zonas pero ni zorra del siempre útil “usted está aquí” decido ir a una señora de una tienda cargado con la frase nº1 para quien vaya a Alemania (do you speak english?). Respuesta: Nain. Y miro a un chico que está al lado y su cara lo dice todo… Pues bien, a ver… Ich… Ich Will… go.. ab Centrum…?… Ticket.. Eghhhhmmm what zone ist!,?? Zwei zone?? (yo…yo…quiero… “ir” …ab centro.. Ticket,. Eghhhhhh que “zona” es!? Dos “zona”?) las “” eran en ingles. Y me pone cara de boniato y ella. Ja! (que es Sí, no que se riera en mi cara) Ja! Centrum, 4 4 indicándome el número de tren y yo, que no, que ticket, que qué zona… Total que la fraulen sale de la tienda a la máquina y nos enseña donde coger un ticket y el precio (5,5€) por persona y veo que es para 2 zonas y digo señalando “zone zone” como diciendo coño eso es lo que te preguntaba y a todo esto la Luk ya me acababa de decir que era la zona 2 que ve mejor que yo en un mapa (eso no es nuevo) así que todo chachi y nos dice la moza, señalando a otro botón raro.. Sie sie. Y nos señalaba y con los dedos, uno, dos, tres, cuatro, cinco…. Y veo algo com 6 uhrr que son las 6horas o 6 horas y nos hace entender que es un tíquet para hasta 5 personas y hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Por 10,5€ toma ya, ahí que vamos tras la que no sería la última anécdota del día en el U-bahn.

 

Según indicaciones del recepcionista hotelero nuestra parada era Odeonsplatz, así que 5 paradas después salimos al exterior para descubrir lo que más tarde supimos, que no podía ser normal tanta gente, tanta fiestuki y tanto… todo.

 

Nos recibió una ciudad monumental y, en la misma plaza, un mercado de oficios artesanales junto al primer escenario de conciertos y mesas corridas a tuti llenas de Bávaros con traje tradicional y jarracas cerveceras y salchichas por doquier. Pero esto qué es!. Es la fiesta de la ciudad?? ..Pues sí, el aniversario de Munich era ese 15 de Junio (600 y pico de años, nos dijeron). La ciudad parecía la feria de abril pero en calzones, tirantes, bigotes, escotes infinitos típicos alemanes y música por todas partes. Disfrutamos como niños y Luk más cuando entramos en una plaza entre palacios y estaba llena de niños haciendo talleres de oficios varios, pero de calidad, no en plan huelvano, ya me entenderéis los que sabéis de esto. Seguimos paseando con el cuello dolorido de mirar aquí y allí. Es una ciudad preciosa, de otra época. De tanto ver jarras nos entró el gusano y nos paramos en una terraza con sombrita (que estaba pegando un solaco de mil pares) para libar a gusto… Y entonces entró el hambre y, pasando del salchicheo cominos platos típicos y tan a gusto seguimos gastando el mapa hasta un mercado (otro) callejero pero este estable, donde se congregaba el summum de personas por metro cuadrado ( en todas las plazas hay esas mesas corridas con bancos para comer) y otro concierto donde nos paramos un rato ya que había un grupo de folk irlandés y lo merecían. Ahí entre el litro de cerveza que llevábamos encima cada uno y la música nos animamos con vítores y aspavientos pero, antes de que el solazo me dejara mongo total seguimos camino de las dos últimas paradas. karlsplatz y la estación pasando entre ellas por el jardín botánico y la fuente de neptuno. Todo, excepto la estación, merece la pena.

 

Llegó la hora del café y degustamos en un patio más de la genial repostería germánica para decidir qué hacer entonces. Era pronto para volver pero el pateo había sido monumental así que tiramos de mapa y vimos que al noreste, fuera del centro había una gran masa verde que ya antes de salirse del mapa era más grande que todo el centro de la ciudad… Mmmmmmm vamos? Yo tenía dudas porque directamente no nos dejaba allí el metro pero la siempre acertada Luk me convenció y de nuevo bajo tierra para salir en la platz de Santa Ana y caminar hasta la estribación sur del llamado Parque de los Ingleses. De camino mucha gente venía de vuelta con pinta de haber estado en la playa…. Ein?… Y cuando llegamos lo primero que vimos nos dejó de piedra. ..

 

.. A ver como lo explico, el parque era cruzado por un buen río y sus brazos, justo a la entrada formaba unos rápidos muy pronunciados donde… Había surfistas!!!! 8 o 9 neoprenados mozos, a ambas orillas se turnaban para coger olas, unos con más arte que otros y muchos, como nosotros, observando y haciendo fotos con los ojos como platos. Cuando nos repusimos del momentazo empezamos a adentrarnos entre ciclistas, domingueros, gente a tuti hasta que se abrió una gran llanura sólo antes vista en el neoyorkino central park. Realmente este ha sido el único que hayamos visto que estaba a su altura. Miles de personas disfrutando del día de sol. En bañador, pedaleando, leyendo, durmiendo, jugando a todo tipo de deportes, bebiendo vino a la francesa… No me entretendré mucho que las fotos, como siempre, dan una ligera idea. Andamos durante un buen rato por mil caminos, llegamos hasta una construcción china bajo la que una nueva combinación del pack “concierto-hordas-mesas-birras-carne” se daba lugar. Decidimos pues terminar nuestro bucólico paseo y como comprobamos que nos habíamos salido casi del mapa y por esa zona sí había metro cercano lo tomamos para transbordar en el centro y en el interin tomar la última. Pero antes, la:

 

GRAN ANÉCDOTA DIARIA

 

Nota previa: Creía que pasó en este viaje de metro pero me acaba de recordar Luk que fue en el trayecto previo del centro al parke. Sea como fuere:

 

Situación: estamos esperando que llegue el tren, junto a 3 chinas en cuya via pueden llegar dos números, el 4 o el 5. A nosotros nos interesaba el 4. Este dato es importante.

Llega el U-bahn(metro) y nos vamos a montar y justo digo.. Pera! Este es el cuatro? Así que luk mira la trasera (era el último vagón y dice Si!) y yo ni corto ni perezoso me meto justo para oir a mi espalda Antonio Antonio!, que?, digo girandome para comprobar que entre Luk y yo el aire es cortado por las puertas cerradas del vagón y entonces se produce en cuestión de segundos un hecho suficientemente revelador de la diferencia entre la mímica y la lengua de signos y que usaré sin duda en mi próximo taller de comunicación lingüística.

 

Ubicamos la cámara en el interior del vagón para verme extender la palma hacia luk y posteriormente poner el índice horizontal y hacer el rulito. El tiro de la cámara no permite ver mi cara pero, ya en el segundo plano, desde fuera del vagón luk observa el doble movimiento junto con mi cara que es con el labio de abajo sobre el de arriba y los ojos transmitiendo tranquilidad o, lo que es lo mismo, la cara de Earl Hicky ™. En ese momento hay dos interpretaciones a elegir en los 4 segundos que dura la escena. La primera, la que yo, creador de la coreografía, pretendía transmitir, a saber “tranquila nena, coge el siguiente”. La segunda interpretación es la que al otro lado de la puerta veía Luk, que es: “espera nena, que volveré”.

 

A todo esto, las chinas, que se habían montado conmigo me miraban mezcla de A) comprensión empática o B) comicidad de la situación, al no saber ellas el grado de habilidad para resolver la situación en un breve lapso que esa pareja de guiris (nosotros) tenía.

 

A mí no se me ocurrió otra cosa que exclamar “Ich bin frei!!” (soy libre!!) lo que provocó pasar toda la energía a la opción B) y en eso llegó la siguiente parada donde obviamente me bajé pues en las dos interpretaciones este punto resultaba común y crucial.

 

A estas alturas el lector tendrá una idea bastante precisa de lo que ocurrió. Yo esperé paciente que pasara el nº5 que suponía no habría cogido Luk y cuando llegó después el cuatro miré y no la ví pero no obstante me subí en lo que hubiera sido el más difícil todavía o la gran cagada si no fuera porque cuando ya tocaba la bocina una vocecita interior me dijera “sal de aquí membrillo!!!” lo que hice cual McGiver en el último plano de la intro…. Y allí me quedé, en la estación, más confuso que los votantes del PP viendo las cifras del paro hasta que caigo en que llevamos móvil. Enciendo, llamo y Nain! Habrá cobertura aquí abajo?. Insisto. Que Nich!!. Sms. Error. …. Hasta que de repende. Pling! El número de su amada ya está disponible… Quilla onde estás?.Stop. Y tu? Pues no quedamos en que si pasaba algo de esto el que se queda se espera a que vuelva el otro?.stop… Esto…. Eso lo dijimos antes de que me pusieran la máquina pa dormir no?.stop.. Si..stop… pues no me acuedo. Bueno, pues coge el siguiente.. Pero bájate en la próxima. No esperes que suba, .findelaconversación.

..aunque, nos vimos fácilmente y me subí y sería el fin de la anécdota si no fuera porque comentando la jugada se nos pasó la parada y tuvimos que volver otra vez pero eso ya es abusar de su paciencia, así que FIN DE LA ANÉCDOTA DEL DÍA.

 

Tras esta pausa volvemos a lo que estábamos. Llegando de nuevo a la Odeonsplatz y desde la que andamos buscando un buen lugar donde tomar la última volvimos a la majestuosa Marienplatz donde bajo la imponente y barroca fachada que la domina reposamos nuestro ya cansado cuerpo. Finalmente y con el sol poniéndose y algunos nubarrones acechando penetramos por última vez bajo tierra para volver al Hotel, viendo al salir de la boca de metro que esos nubarrones se cerraban sobre nosotros.

 

Poco después empezó a sonar tras las ventanas la lluvia nocturna de la que no recuerdo casi nada porque caímos redondos de un día verdaderamente andarín y caluroso. De hecho escribo estas últimas líneas un día después, en la noche Vienesa por lo que llevo un día de retaso. De todos modos mañana, que tenemos muchas horas de coche me pondré, espero, al día, toda vez que el de hoy no dará para tan largo relato como éste que acaba aquí.

 

Ahora las fotos

 

 

 

 

 

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4 pensamientos en “European Tour. Día 10

  1. Luisa:jajajajaja, nos hemos hartao de reir,jajajajaja, me imagino a la pobre luk esperandote!jajajajajajajajaj

    Adri: …eso me recuerda al numero 183 de mi lista: deje a mi novia tirada en una estacion de metro en Munich.

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